Humor para viajes
Chistes para viajes, para contar en un avión:
Un piloto se comunica muy preocupado a la torre de control y le dice:
Torre de control, tengo un grave problema, ningún motor del avión está funcionando.
Aquí torre de control, por favor piloto trate de calmar a los pasajeros.
Mientras eso pasaba el piloto olvidó quitar el altavoz y la gente escuchó la plática.
El piloto llegó donde estaban los pasajeros y les dijo:
Señoras y señores, tengo algo que decirles.
No nos mienta, dijo un pasajero, Nos vamos a estrellar, el avión va en picada?
No pasa nada, dijo el piloto, saquen todos su pasaporte, métanlo en su boca y muérdanlo con fuerza.
Y eso para qué?, gritó un pasajero.
¡Es que después, es un problema identificar los cuerpos!
Convención de ninfomaníacas
Un hombre se sube a un avión en el aeropuerto de la ciudad de México con destino a Nueva York y al sentarse, descubre a una mujer guapísima que va entrando al avión. Se da cuenta que se dirige hacia su asiento y...lotería - se acomoda en el lugar de al lado.
'Hola', pregunta, 'Viaje de negocios o de vacaciones?'
Ella lo mira y le responde de manera encantadora,
'De trabajo. Voy a la Convención Anual de Ninfomaníacas en los Estados Unidos.'
Traga saliva. Aquí está una de las mujeres más hermosas que ha visto en su vida, sentada a su lado y va a una convención de ninfomaníacas!!
Luchando por mantener una actitud correcta, le pregunta calmadamente 'Y que hace usted exactamente en esta convención?'
'Conferencista', le responde. 'Hablo desde mi experiencia, para desmitificar muchos mitos sobre la sexualidad.'
'De veras?', sonríe, 'Y que mitos son esos?'
'Bueno', ella le explica, 'Uno muy popular es que los afro americanos son los
hombres mejor dotados físicamente, cuando en realidad son los indios
navajos los que poseen esta cualidad. Otro mito muy popular es que los
franceses son los mejores amantes, cuando en realidad son los de
ascendencia griega. Y también hemos comprobado que los mejores amantes
en potencia, en todas las categorías, son de origen catalán.'
De pronto la mujer se incomoda y se sonroja, 'Perdón', le dice, 'en realidad no debería estar hablando de todo esto con usted, cuando ni siquiera se su nombre!'
'Pluma blanca', le responde. Pluma Blanca Papadopulos Puigcendrós... pero mis amigos me dicen Andreu.'